La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo de España, Yolanda Díaz Pérez, aseguró este miércoles que los hiper ricos deben comprometerse con el régimen democrático pagando más impuestos para que se les reduzca a los trabajadores y agregó que los gobiernos progresistas deben "ensanchar" el significado de democracia.

" A veces el mundo del trabajo queda privado de los valores de la democracia. A veces la democracia se frena durante las 8 horas de jornada de trabajo", dijo la dirigente española durante su participación el encuentro internacional del Grupo de Puebla, que sesionó en la ciudad de Río de Janeiro.

Considerada una de las estrellas ascendentes de la política española, Díaz se reunió con el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva en esta ciudad para dialogar sobre la contrarreforma laboral que emprendió el gobierno de Pedro Sánchez en España, algo que propone el Partido de los Trabajadores (PT) para Brasil.

La dirigente explicó que la democracia no es apenas votar cada cuatro años sino que es algo que se pone en peligro cuando un país tiene "bolsones de excluidos".

Por eso, propuso: "Los hiper ricos tiene que corresponsabilizarse con la democracia, pagar más impuestos que nadie para bajarle los impuestos a los que menos tienen. Que las pymes y los trabajadores autónomos paguen menos y que las grandes empresas paguen más. Eso no es nada más ni nada menos que democracia".

Según la dirigente, el sector de izquierda y centroizquierda sufrirá pérdida de popularidad ante la extrema derecha si no se ocupa de dar las respuestas adecuadas de protección a la sociedad.

"La democracia ha de llegar a la sanidad pública, a la escuela pública, a los hogares, familias y mujeres. Esto es la democracia no solamente es el como, es el quien, no se puede construir sin un agente fundamental como las mujeres en todo el mundo, con el feminismo, porque somos el valor de cambio fundamental en el mundo", dijo.

En ese sentido, expresó que la democracia carece de representación en el mundo de la economía.

"Hay una parte de la democracia que tiene una zona franca, adonde nunca se llega, que quiere que pertenezca a unos pocos, que tiene que ver con la economía y el derecho del trabajo. Son aspectos de los que nunca se habla. Parece que la democracia queda a las puertas de las fábricas, de los servicios públicos y los lugares donde se toman decisiones importantes".

Al defender la fortaleza de los sindicatos en las relaciones laborales sostuvo que la negociación entre patrones y trabajadores es el espacio afectado con una democracia de baja intensidad.

"A veces la democracia se frena durante las 8 horas de jornada de trabajo", reiteró.

Fuente: Télam