Internet Explorer, que logró controlar el 95 del mercado de los navegadores a principios del 2000, será finalmente retirado del mercado este miércoles. En su lugar, Microsoft operará de forma exlusiva con Edge, que es más "seguro y moderno" e integrará los sitios web y aplicaciones basados en el antiguo explorador.

"Con Microsoft Edge, brindamos un camino hacia el futuro de la web sin dejar de respetar el pasado de la web. El cambio era necesario, pero no queríamos dejar atrás aplicaciones y sitios fiables y que aún funcionan", detalló la compañía.

La retirada del soporte de Internet Explorer 11 no afectará a las aplicaciones del navegador basadas en servidores o al canal de servicio a largo plazo de Windows 10 (LTSC) ni tampoco al motor Trident MSHTML, consignó la agencia de noticias DPA.

Microsoft explicó que Edge no solo ofrecía mayor seguridad y era más moderno que su predecesor, sino que también garantiza "la compatibilidad con sitios web y aplicaciones antiguas y heredadas de otros programas".

En este sentido, precisaron que el "Microsoft Edge tiene el modo Internet Explorer ("modo IE") integrado, por lo que puede acceder a esos sitios web y aplicaciones antiguos basados en Internet Explorer directamente desde Microsoft Edge".

Así, la compañía reconoció que la última versión disponible de su navegador dejaría de poder utilizarse a partir del 15 de junio para dar paso a Microsoft Edge como principal navegador web desarrollado por Microsoft.

Símbolo de una Internet temprana

En 2002, Internet Explorer alcanzó su pico de popularidad al controlar el 95% del mercado de navegadores a nivel mundial. Pero ese mismo año empezó a sucumbir ante la llegada de Firefox y de Safari, al año siguiente.

A veces como blanco de memes por su lento rendimiento, y otras como espacio que los ciberdelincuentes aprovecharon para explotar vulnerabilidades, Internet Explorer tuvo una historia de altibajos.

Especialistas en ciberseguridad han coincidido en que sus últimos tiempos este navegador sobrevivió porque muchas empresas trabajaban con sus estándares, que no estaban disponibles en navegadores más modernos como Chrome.

Actualmente, como navegador web de escritorio, Edge cuenta con una cuota de mercado del 8,1%, según datos de Statista.

Compite con otros como Safari (9,8%) y Firefox (7,4%), pero muy alejado de Chrome, que goza de una popularidad del 68,2% y crece desde 2012.