Una misión de investigación comisionada por el principal organismo de Derechos Humanos de la ONU anunció este lunes el hallazgo de pruebas de posibles crímenes de guerra y de lesa humanidad en Libia desde 2016, incluyendo contra migrantes que intentan cruzar del país hacia Europa.

"Hay motivos para pensar que se han cometido crímenes de guerra en Libia, mientras que los actos violentos perpetrados en las cárceles y contra los migrantes en el país pueden constituir crímenes contra la humanidad", aseguraron los tres miembros de la misión, Mohamed Aujjar, Chaloka Beyani y Tracy Robinson, en el informe, publicado en Ginebra.

Las primeras conclusiones de la investigación dan cuenta de la existencia de detenciones en condiciones deplorables, asesinatos, torturas, esclavitud, ejecuciones extrajudiciales y violaciones, contra civiles y migrantes que intentaban cruzar el país del norte de África con destino a Europa.

El Gobierno libio, por su parte, no hizo comentarios de inmediato.

Esta investigación se enmarca en la situación de caso y violencia en la que se sumió Libia tras el asesinato del exlíder Muammar Kaddafi en 2011 durante una revuelta islamista apoyada por la OTAN.

Luego de su muerte, el país quedó con dos Gobiernos rivales, uno con sede en el oeste y otro en el este del territorio.

Bajo la mediación de la ONU, el país, ahora dirigido por un gobierno de transición después de años de divisiones, dio pasos débiles para volver a la estabilidad, incluso a través de planes para celebrar elecciones nacionales a finales de este año con el objetivo de poner fin a la dualidad de poderes en Libia.

Hace diez años se enfrentan el Ejecutivo interino junto con el Parlamento en la ciudad de Tobruk, que controla la parte oriental y cuenta con el apoyo del Ejército Nacional Libio comandado por el mariscal Jalifa Hafter, y el Gobierno de Unión Nacional, avalado por la ONU, con sede en Trípoli.

Varias facciones se han disputado el poder en este país del norte de África

En este contexto, la pesquisa ordenada por la oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, podría enviar una señal a potencias internacionales clave, como Rusia y la Unión Europea, en medio de la violencia y el maltrato que ha azotado a Libia desde entonces.

Por un lado, el informe se refiere al reclutamiento de niños soldados sirios por parte del Gobierno de Unión Nacional (GNA), facilitado por Turquía, y a los asesinatos de mujeres.

Por otro, en medio de las preocupaciones sobre los mercenarios extranjeros en el país, los expertos afirmaron que hay "motivos razonables para creer" que empleados de la compañía militar privada rusa Wagner Group "pueden haber cometido el delito de asesinato" en personas que no participaban en las hostilidades, informó la agencia de noticias AFP.

"Nuestras investigaciones han establecido que todas las partes en el conflicto, incluidos los mercenarios y combatientes extranjeros de terceros Estados, han violado el derecho internacional humanitario, en particular el principio de proporcionalidad y distinción. Algunos también han cometido crímenes de guerra", precisaron los expertos.

Asimismo, según los investigadores, la guardia costera libia, capacitada y equipada por la Unión Europea (UE) para detener el flujo de migrantes a través del mar Mediterráneo, maltrató a los migrantes y entregó algunos a centros de detención, donde es "predominante" la practica de la tortura y la violencia sexual.

El documento, que cita datos de "organizaciones confiables",y se suma a estudios de la ONU y advertencias de grupos de defensa, dice que unos 87.000 migrantes fueron interceptados por la guardia costera libia desde 2016, incluidos unos 7.000 "actualmente" en centros administrados por el Departamento de Lucha contra la Migración Ilegal.

Fuente: Télam

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