Las protestas en Estados Unidos tras la sentencia de la Corte Suprema que el viernes último anuló el derecho federal a la interrupción legal del embazado y que perfila una fuerte presión sobre la "pastilla del día después", se multiplicaban y atravesaban este domingo todo el país, informó la prensa local.

Miles de personas, en su enorme mayoría mujeres, protestaron un día más en calles de las principales ciudades de Estados Unidos contra la decisión de anular el derecho federal al aborto y dejarlo, en cambio, en manos de los estados, en manifestaciones que amagan con prolongarse en el tiempo.

Las ciudades de Eugene y Portland, en el estado de Oregón, fueron algunos de los escenarios de protestas a favor del aborto. Entre los carteles que sostenía el centenar de manifestantes de Portland, por ejemplo, se podían leer leyendas como "Muerte en la Corte Suprema".

También se registraron nuevas manifestaciones en Nueva York y en Washington, justamente frente a la sede de la Corte, donde dos personas fueron detenidas, informó la agencia de noticias ANSA.

El viernes pasado, la mayoría conservadora de la Corte Suprema enterró el derecho al aborto, que era legal en el país desde 1973, lo que fue considerado "un error trágico" por el presidente Joe Biden, aprovechado por varios estados para avanzar en medidas contrarias a las interrupciones del embarazo y celebrado y cuestionado por organizaciones de derecha y progresistas, respectivamente, aún desde afuera del país.

En este contexto, de acuerdo con un sondeo de la consultora Gallup, publicado por ANSA este domingo, la confianza de los ciudadanos estadounidenses en el tribunal supremo disminuyó: solo 25% de los encuestados confía en él, frente a 36% de hace un año.

El mínimo histórico anterior fue de 30% en 2014, un año en el que la confianza en las principales instituciones estadounidenses tocó fondo en general, con un promedio de 31%.

Durante los últimos 16 años, el apoyo al tribunal supremo se desplomó en general: entre 1973 y 2006, el promedio fue de 47%.

Junto al aborto, también se perfila una fuerte presión sobre la "pastilla del día después".

La gobernadora republicana de Dakota del Sur, Kristi Noem, anunció que prohibirá las citas de telemedicina para evitar que las mujeres obtengan píldoras abortivas recetadas en línea y las reciban por correo.

Según un informe del Departamento de Seguridad Interna, existe el riesgo de que extremistas internos se aprovechen de la situación creada por la sentencia de la Corte Suprema para realizar actos de violencia, informó el portal ABC.

La valoración, según el reporte, se basa "en el aumento de la violencia ocurrido en mayo tras la filtración de noticias sobre la opinión de los máximos jueces sobre el aborto".

La amenaza, advirtió el departamento, podría durar "semanas".

Los "extremistas internos" son el blanco de jueces, funcionarios gubernamentales y estatales. Pero también las clínicas y las protestas pro-aborto que se dan mayoritariamente pacíficamente en estas horas.

La diputada demócrata Alexandria Ocasio-Cortez pidió a Biden que reaccione ante la decisión del tribunal supremo y abra "inmediatamente clínicas" para la práctica del aborto "en los terrenos federales en los Estados republicanos que impongan la prohibición".

"Hay cosas que el presidente puede hacer ahora mismo. Este es el primer paso, el paso más pequeño", expresó Ocasio-Cortez en una manifestación en Nueva York.

La senadora demócrata Elizabeth Warren también instó al mandatario a "explorar hasta qué punto se pueden usar tierras federales para proteger a las mujeres que necesitan acceder al aborto en todos los estados que lo prohibieron o están en proceso de hacerlo".

"Hay mucho que podemos hacer a nivel federal desde un punto de vista administrativo bajo la ley actual. Tenemos que hacerlo", insistió Warren.

Fuente: Télam


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